¿Cual es el propósito de la oración? Muy a menudo pensamos que es hacer que Dios cambie lo que piensa, cuando, de hecho, el propósito real de la oración es cambiarnos a nosotros.
Hace años, era costumbre que los hombres saludasen con su sombrero al pasar por delante de una Iglesia. San wulstan, obispo de Worcester en el siglo once, fue un paso más allá; se dice que nunca pasaba por delante de una Iglesia sin detenerse a orar ante el altar.
Hoy en día, no sería posible entrar y orar en toda Iglesia que vemos, pero ¿Qué pasaría si, aunque fuera por un día, dijéramos una oración rápida cada vez que viéramos una Iglesia, un templo o una sinagoga? Incluso si la oración fuera tan simple como "Dios, cuida de quienes te adoran aquí", eso nos cambiaría, pues nos recordaría que cualesquiera que fueran las diferencias que pudiéramos tener en doctrina o dogma, tenemos una cosa en común: Dios.
Dios es el creador de todo. Negro o blanco, rico o pobre, hombre o mujer, somos todos hijos del mismo Dios. Cuando aceptamos nuestro parentesco común, vemos un hermano o hermana en toda persona que nos encontremos. Cuando vemos a toda la humanidad como nuestra familia, podemos verdaderamente empezar a ver a Dios como a nuestro padre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario