Mis Queridos Reyes Magos, deseo que este año me pongan:
Con esta frase empezaban, y siguen empezando, la redacción de la más entrañables de las cartas, la que es dirigida a los Magos de Oriente que fueron siguiendo una estrella al fin de adorar a un Niño, que nació humilde y pobre, y que es el Hijo de Dios hecho Hombre.
¡Cuántos años hacía que no encabezaba una carta así! Parece que cuando nos vamos haciendo mayores eso de escribir a los Reyes es una tontería o una niñería, pero no, creo que todos los años deberíamos escribir nuestra misiva a los Magos y Sabios de Oriente pidiéndole lo que pueda hacernos falta. Los niños redactan, con su torpe escritura, llena de correcciones, interminables cartas en las que prevalecen los juguetes y juegos propios de su edad. A lo mejor expresan algún sentimiento de su profundo "corazoncito", los jóvenes ya se van olvidando de escribir y prefieren, también, pedir interminables listas de los más variados artilugios informáticos y ropa, mucha ropa. Los adultos no escriben ninguna carta y tienden a sorprender al que tienen al lado con regalos que saben van a gustar, los ancianos, que quisieran escribir la mencionada carta, piden otro tipo de cosas: Cariño, compañía, amabilidad, amor.
Hoy es el día de la ILUSIÓN, hoy llega a todos los hogares del mundo los Reyes Magos, a casi todos, porque en los hogares de las familias que lo están pasando mal, este año también a los Reyes se le habrá perdido sus cartas entre tantas peticiones. No nos damos cuenta, y menos en estas fechas de claro consumismo, que hay muchas personas; niños, jóvenes, adultos y ancianos que lo están pasando muy mal, que están siendo abandonados por una hedonista sociedad. ¡Menos mal que todavía existen Instituciones y colectivos y almas voluntariosas y caritativas que organizan mil campañas y hacen una entrega de juguetes con Reyes incluidos para esos niños, esos jóvenes, adultos y mayores que no tienen culpa de nada!
Impagable la mirada y sonrisa de un niño al ver la Cabalgata de Sus Majestades y más impagable la sonrisa y mirada de un niño, que le falta de todo, ante la entrega directa por parte de los Reyes Magos de unos juguetes, de una mano amiga que le está diciendo: ¡No estáis solos, nos tenéis a nosotros! Como, también, es impagable la mirada y sonrisa de los niños enfermos en centros hospitalarios, ancianos en residencias ante la llegada de esos regalos en mano de los Magos que vienen de Oriente de adorar a Jesús.
Sinceramente, cuando llegan este día en el cual todo el mundo te desea eso de "que te traigan muchas cosas los Reyes", veo que lo más valioso no es el regalo material, que se agradece y gusta, sino el regalo de la salud, del amor compartido, de la generosidad, de la entrega, del servir a los demás, del trabajo, de la familia, amigos, de la hermandad entre todos los hombres y mujeres de buena voluntad... Cuando uno va cogiendo el sendero de los años con el que vas alcanzando la pretendida madurez, ansía y necesita otras cosas que ni suponíamos hace media vida. ¡Qué importancia le damos a las marcas y que poco nos importan los demás!
En esta Noche de la Ilusión, os deseo que Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente os colmen de todo cuanto necesitéis, lo que verdaderamente os haga falta tanto en lo material como en lo emocional y espiritual. Tengo que darle, una vez más, gracias eternas a Dios por haber puesto en mis manos este instrumento de comunicación para transmitir los sentimientos que produce todo lo que rodea a nuestro Mundo.
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