"Tu eres mi hermano del alma, realmente un amigo". Con esta frase empezaba una bella canción del cantante brasileño Roberto Carlos y esta frase es en si sola el compendio de todo lo que puedo decir y sentir por Gaspar Garrote Cuevas.
Gaspar, desde que lo conozco, ha sido y es un hombre bueno y ejemplar. Su principal vocación: LA ENTREGA. La entrega a los demás desde el ámbito más privado hasta el profesional: Es un marido, padre, tío, amigo y un médico que lo único que quiere es que todo el que esté cerca de él sea feliz. Tan simple como suena. Se esfuerza, se divide, está en todos los sitios que se le necesita y nunca dice que NO a nada. Es un hombre afable, de carácter bonachón y simpático, con un corazón más grande que su cabeza, que ya es decir, y una sonrisa permanente en sus labios. Cómo médico es inigualable. Es un médico de los de antes, de profunda vocación, de entrega sin medida a sus pacientes. A la vez es un marido ejemplar, entregado en cuerpo y alma a su querida mujer, Ana tiene en Gaspar una parte de su ser al igual que Gaspar tiene una parte del ser de Ana. Son tal para cual, el complemento perfecto. Se quieren con locura y lo demuestran a cada paso que dan. Desde hace año y poco es el Secretario del Colegio de Médicos de Cádiz y allí hace un trabajo impresionante en favor de la prestigiosa y muchas veces criticada profesión de médica.
Y todo esto lo complementa el pilar fundamental: Vive su fe con apasionamiento como se vive todo lo relativo a nuestras creencias. El Matrimonio Garrote-Martínez son miembros de los Equipos de Nuestra Señora, pilotan a un Equipo y Gaspar es en la actualidad Vicesecretario de la Asociación Católica de Propagandistas, donde es un miembro destacado del Centro de Jerez. Es de esos cristianos, católicos, que dan la cara por su fe, que es un auténtico VALIENTE por todo lo que hace y como la vive en medio del mundo.
Su hijo Gaspar tiene un ejemplo de unos padres entregados a él y entregados el uno para el otro, entregados con sus enfermos, con su familia, amigos, pacientes, entregados en todo lo relativo a su apostolado y a la evangelización. Gaspar Garrote Cuevas, es el amigo que nunca falla, que siempre está ahí dando apoyo, consejo, ánimos, fuerza en los malos momentos así como es la persona ideal para cuando vienen los buenos.
Sí, Gaspar, eres mi hermano del alma, realmente un amigo, un gran amigo. Hace dos años en un Congreso de Católicos y Vida Pública nuestro amigo Pablo Muñoz le preguntó a mi mujer si tu eras mi padre, desde entonces te llamo así. Con lo cual, querido "padre", querido amigo, querido Gaspar quiero dedicarte en el día de hoy, de la Epifanía del Señor y de los Reyes Magos, el día que celebras tu santo, este blog que es el tuyo. Por ser un valiente en todos los sentidos y porque te quiero mucho como lo que eres mi hermano, mi amigo.
Un fuerte abrazo desde el corazón.
Sin palabras...no merezco tantos elogios,de verdad.Me quedo con la palabra AMIGO:es lo que somos.¡enorme alegría¡eso siento por ser AMIGOS , de los de VERDAD...GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS (y no soy Gallardón,jajaja)Un muy fuerte abrazo:a tí y a Hetepheres.
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