- 10 DIC 2011 | Paul Tenorio. Madrid
- Real Madrid y Barcelona dirimen esta noche en el Bernabéu un Clásico que puede decidir la Liga. Mourinho y Guardiola vuelven a enfrentar dos propuestas y personalidades antagónicas.
- Tanto ha crecido el Real Madrid que, quizá precipitadamente, se le considera muy favorito en el Clásico que esta noche a las 22 horas le enfrentará al Barça. En realidad, el conjunto de Mourinhoha conseguido recortar una distancia que el año pasado era significativa y hace dos temporadas, sencillamente abismal. Que ya tiene mérito.Sí, las diferencias se han limado tanto que Madrid y Barça se han situado al mismo nivel, y a día de hoy el resultado del Clásico es tan incierto como lanzar una moneda al aire. Aunque los de Mou estén circunstancialmente seis puntos por delante (o tres contando el partido de más de los culés).El Bernabéu esclarecerá si el Madrid es capaz de conjurar la hegemonía culé y dará una pista sólida sobre el próximo campeón de Liga. Los de Mou la dejarán vista para sentencia si ganan. Si pierden, el salto anímico que dará el Barcelona le reportará muchos puntos. El empate sonreiría a los blancos, pero no les haría felices. Necesitan ganar al Barça como quien ansía volver a caminar tras una larga hospitalización.Mourinho recurrirá, como en Mestalla, al trivote. Con un delantero menos de lo habitual, reforzará el luso el centro del campo del Madrid para entorpecer el manejo del balón de un Barça que volverá a tener la posesión. Se espera a un Madrid valiente y directo, sin trámites. Presión adelantada con Di María, Cristiano y Benzema (o quizá Higuaín, más idóneo para estas labores) y los tres del medio (Xabi, Khedira y Lass, si no actúa como lateral derecho ante los problemas físicos de Arbeloa) cerrando la pinza sobre los cerebros azulgranas Xavi, Iniesta y Busquets. Özil sería el sacrificado. Así jugará un Madrid que aprendió tanto en la final de Copa como en la Supercopa que está maduro para tutear al Barcelona.El cuadro de Guardiola, por su parte, llega al Bernabéu ataviado con una gran piel de cordero, encantado de no portar el papel de favorito. Los azulgranas, cuya motivación no decae, en parte, gracias a Mourinho, se crecen ante su gran rival y confían en que teniendo el balón y a Messi no necesitan mucho más para llevarse los puntos. Pero esta vez se les adivina respeto. Se sienten mejores pero saben que el Madrid experimenta lo mismo. Por ello, es probable que Pep no apueste por la defensa de tres que tan buenos resultados le está dando. El de Santpedor, sin embargo, no guardará nada y saldrá con algo muy parecido a su once de gala, siendo Puyol, por su estado físico, y Villa las variables.El deporte del fútbol no puede ofrecer más. Las versiones evolucionadas de los dos mejores equipos del planeta, dirigidos por los dos técnicos del momento, se miden frente a frente en un contexto bélico, auspiciado por recientes patadas, teatros e insultos, que aflorará a buen seguro durante los 90 minutos. No faltará ni un solo ingrediente para que en el Bernabéu se cocine esta noche el más grande espectáculo deportivo de 2011. Que aproveche.
sábado, 10 de diciembre de 2011
EL CLÁSICO QUE PUEDE CAMBIARLO TODO.
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